Este es el link que les puede servir para escribir su ensayo.
http://comohacerunensayobien.com/
martes, 20 de octubre de 2015
miércoles, 30 de septiembre de 2015
PRIMERAS IMPRESIONES SOBRE LA PRESENTACIÓN DE KEIKO FUJIMORI EN HARVARD
M Carrasco
Keiko Fujimori, la lideresa del
partido que fundara su padre, hoy preso por delitos de corrupción y violación a
los derechos humanos, se ha presentado en Harvard para exponer lo que sería su
plan de gobierno de cara a las elecciones del 2016. Entre las muchas cosas que
dijo y omitió quisiera resaltar las siguientes, pues fueron las que me dejaron mayores
inquietudes que certezas. No obstante aclarar algunas cosas previas.
Deliciosa fue la presentación que
hizo de la candidata el politicólogo Steve Levitsky, a quien ya ciertas
presencias peruanas empiezan a criticar sólo por el hecho de darle un espacio
para hablar, llegando al delirio tropical de adjudicarlo como su intelectual. Y
es que hay extremismos de izquierdas y de derechas, pues la estupidez no
reconoce patrias ni banderas.
Durante su introducción, el
profesor de Harvard no olvida mencionar al público presente que el padre de la
actual candidata es considerado como uno de los presidentes más corruptos que
ha habido en la historia, tampoco de sus crímenes contra los derechos humanos,
ni de lo riesgoso que esto significa para la democracia. Asimismo resaltó que
el fujimorismo aún no brinda ninguna seguridad de que no vuelva a cometer los
delitos que cometió el gobierno de su padre.
Dicho esto, la candidata hace su
presentación, relata su hoja de vida hablando sobre lo complicado que fue para
ella asumir tan joven el papel de primera dama del Perú ante el divorcio
público y doloroso de sus padres, pero nada más…¿Nada más? ¿Sólo público y doloroso?
¿Doloroso porque fue público el divorcio? No menciona Keiko durante su
presentación cuáles fueron las causas de ese divorcio público y cuyas preguntas
me hubiera encantado que hicieran. Y es que Keiko omitió lo más importante, que
el divorcio se da por las denuncias que la madre, Susana Higuchi, hizo sobre su
esposo, al revelar que las donaciones provenientes para la ayuda social estaban
siendo destinadas a beneficios personales del entorno familiar de Alberto
Fujimori. Y que producto de ello fue torturada ante el silencio cómplice de la
hija. ¿No hubiera sido honesto hablar de eso?
Otro punto para la histeria
peruana es cuando la señora Fujimori menciona como “gran amigo del Perú” al ex
presidente ecuatoriano Jamil Mahuad, en cuyo gobierno junto con el de Alberto
Fujimori se firmó el Acta de Brasilia, donde perdimos parte de Tiwinza
¡Gracias! Vale también recordar que el ex presidente ecuatoriano también ha
sido acusado de corrupción. Quizás el cariño de la mención se deba a una
relación de parentesco. Tal vez.
La famosa constitución del 93
también fue mencionada, diciendo que “ayudó económicamente al país”. Mas omite
el origen de ella, es decir el del autogolpe, chau congreso. Es más, sobre lo
sucedido con el congreso ella menciona que fue algo “doloso”, “de excepción” e “irrepetible”,
pero nunca menciona la palabra crimen, autogolpe, dictadura. Tampoco explica
por qué es que necesariamente se tenía que cambiar la constitución para salvar
la economía, teniendo en cuenta que el plan fujimorista fue copia, copia mala,
pero copia al fin, del plan de gobierno de Vargas Llosa, quien no dijo nada
sobre tener que cambiar la constitución, al menos que yo recuerde.
Un punto interesante fue cuando
habló de las “libertades individuales y económicas”. Momentos antes comentó
sobre los sucesos en Cajamarca. ¿A qué se refiere con libertades individuales y
económicas? ¿Qué libertades respetaría en Cajamarca, las de las empresas
mineras o las de los pobladores? A mí me causa mucha curiosidad ello.
El fujimorismo implantó, a la
fuerza, el neoliberalismo en el Perú, por lo tanto sus últimas posturas sobre
el lote 192, estando a favor de que lo trabaje Petroperú, resultan muy
sospechosas e inverosímiles. Por eso mismo cuando dijo “tanto Estado como sea
necesario” me resulta curioso. ¿Presencia del Estado para temas económicos o
para imponer la fuerza en defender empresas privadas? ¿Cajamarca, muertes?
Tanta generalidad me abruma.
Quizá lo que más llamó la atención
fue su posición zigzagueante sobre la CVR, de la cual dijo no estar de acuerdo
en cuanto no se tomó importancia la posición y/o voz de los militares, pero que
rescataba el trabajo de diagnóstico ¿Cómo? ¿Qué dirá Martha Chávez y toda la
cúpula dura del fujimorismo anti CVR? Por supuesto que con esto no le creemos
lo que dice, pero aquello puede ser muy bien usado en campaña para acorralar a
la adversaria.
Los últimos puntos que toca,
siempre siguiendo el camino de la ambivalencia, tienen que ver sobre la
presencia de militares para controlar el crimen. De lo cual dijo no estar de
acuerdo, diferenciándose así de las posiciones de Toledo y García, aunque
reconoció que la actual constitución permite el uso de las fuerzas armadas en
situaciones de emergencia.
Con respecto al aborto, manifestó
estar de acuerdo sólo en los casos de abortos terapéuticos, así que en casos de
violación, derechos de las mujeres, no cuenten con ella. Cipriani sonreía desde
abajo, digo, desde lejos. Siguiendo la línea conservadora se mostró de acuerdo
con la Unión Civil, siempre y cuando sólo se trate del reconocimiento de bienes
patrimoniales, mas no de adopción de hijos. Y es que los padres homosexuales
pueden maltratar a sus parejas, al punto de secuestrarlas, envenenarlas y
electrocutarlas. Ah no, ese fue su padre.
¿Y las esterilizaciones forzadas?
Pues no fueron parte del programa de su padre, fueron los médicos por cuenta
propia…uhmmm. En resumidas cuentas estos fueron los puntos tratados y las
respuestas de la candidata con mayor posibilidad de convertirse en presidenta del
Perú. En lo que a mí concierne esto sirvió de mucho, sobre todo de material
para un buen debate. El fujimorismo se tendrá que enfrentar a sus propias
respuestas y buscar definir qué cara presentar para estas elecciones. Atentos
todos a sus camaleónicas estrategias.
domingo, 27 de septiembre de 2015
EL VOTO EN BLANCO Y EL CONFORMISMO
M Carrasco
Si bien se acercan las elecciones
presidenciales, no estaría mal recordar lo sucedido en las municipales pasadas
en las que resultó ganador Luis Castañeda Lossio. Y, sobre todo, el papel que
jugaron aquellas minorías “cultas” que despotrican de la corrupción y defienden
la democracia.
Para ello habría antes que
mencionar, aunque someramente, el papel de las mayorías. Y esta es el de la
inacción o desvinculación de los procesos sociales, enfáticamente en lo
concerniente a lo político. El primero aborda una problemática general, en
cuanto a una distorsión de lo importante, teniendo predominancia en el campo de
la atención los sucesos frívolos y pasajeros. Ello se enmarca en lo que
algunos, dentro de su concepto, han denominado como un empobrecimiento de la
cultura y que Vargas Llosa ha definido como la “civilización del espectáculo”
en su más reciente libro de ensayos, teniendo como referentes teóricos primeros
a T.S. Eliot y a Freud, entre otros.
Si bien, tal como está desarrollado
en el libro, el autor recoge las posiciones de estos autores cuyas
publicaciones datan de las décadas de los
treintas y cuarentas del siglo pasado, en donde ya muestran sus
preocupaciones por el deterioro de la cultura, es en la actualidad donde Vargas
Llosa asume se ha dado un incremento paroxístico de lo insustancial. El
problema es que dentro de cincuenta años podríamos decir lo mismo de la
situación que se nos vendrá (y muy posiblemente sea así), así como antes lo
podrían haber dicho los renacentistas sobre la edad clásica.
En lo que sí podríamos estar de
acuerdo es que la actual situación sí privilegia lo trivial y lo que no lo es
lo trivializa. Esto se da en la escena contemporánea. Por lo tanto el
comportamiento de las mayorías en relación con la cultura viene de atrás e
incrementándose vertiginosamente. Y como la cultura, la creación artística,
intelectual, no proviene de la nada sino de lo que nos rodea, de la sociedad,
el resultado es una desconexión de la realidad o una invención de ella. Vale
decir una invención canónica.
Lo segundo, lo político, es una
consecuencia innegable de lo primero. El Perú no ha asumido una propuesta
educativa seria, somos mayoritariamente incultos y prueba de ello son las
escuelas en mal estado, el mal salario de los profesores, el ínfimo y abyecto
número de librerías en Lima, por no nombrar al resto del país, etc. Sin embargo
ha habido una diferencia resaltante en las últimas dos décadas.
Me refiero al distanciamiento
casi total de la población no sólo con los partidos políticos, sino con toda
acción que represente una preocupación por lo político. En esto el papel de
Fujimori ha sido esencial. La banalización de lo político, si bien no empieza
con él, se fortalece en su régimen.
Para Degregori, sin embargo, no
se trata de un distanciamiento, sino de una reeducación sobre lo político y
puede que tenga razón. Por
distanciamiento podríamos constatarlo con la escaza o casi nula actividad en
los locales partidarios, quizá de ello se salve el APRA y hasta el PPC, pero el
resto es culpable de su inexistencia. Por reeducación podríamos entenderlo como
esta forma fatua de abordar los temas y también los temas que se abordan.
Es preciso recordar que los
ataques del oficialismo hacia sus adversarios no eran con argumentos ideológicos
o políticos que evidenciaran la pobreza de su retórica, sino
caricaturizándolos, tildándolos de afeminados y homosexuales, ambos como
sinónimos de lo negativo. El discurso político cedió ante el espectáculo. El
mismo Fujimori renegaba de la clase política y por eso mismo era el outsider que venía a poner orden y a
refundar la patria. Lo político así era sinónimo de lo indeseado.
La mayoría así expuesta es una
consecuencia de un fenómeno general donde prevalece lo vacuo, buscar sus
orígenes no es el propósito de este texto, y en donde lo particular, es decir,
su relación con lo político tiene un punto de partida identificable, como lo es
el fujimorismo.
¿Y qué sucede entonces con la
minoría? Para empezar, es necesario afirmar que toda discusión dicotómica nunca
lleva a buen destino. Caer en el clásico discurso mayoría/masa igual a inculta
o tonta, no sólo es decimonónico, sino también racista. No obstante, los
grandes cambios siempre se han dado a contracorriente y el sector ilustrado
siempre ha sido una élite (casi siempre económica, pero no siempre). Aun así la
realidad es más compleja de lo que el maniqueísmo pretende hacernos creer.
La minoría culta o ilustrada no
siempre proviene de un mismo sector socioeconómico, desde ahí podríamos romper
una idea de inamovilidad que se sostiene al respecto. Por lo mismo hay un
dinamismo y multiplicidad de ideas al interior. Del mismo modo sucede con las
mayorías, cuyos integrantes la conforman actores de distintos sectores
socioeconómicos.
Rompiendo esa idea de inamovilidad,
también deberíamos añadir lo que voy a denominar como el prejuicio de la razón.
En las elecciones presidenciales del 2010 funcionó mucho aquel concepto/frase
de “garante de la democracia”, para
dulcificar la imagen radical con la cual había sido presentado el entonces
candidato Ollanta Humala. Como figura principal se halló a Mario Vargas Llosa
dentro del espectro intelectual y a Alejandro Toledo en lo político.
En esta estrategia de imagen
sirvió sobre todo lo primero como medida efectista: la imagen del intelectual.
Hasta donde yo sé no ha habido
pruebas estadísticas que demuestren la certeza y el alcance de aquella presunta
eficacia, sin embargo nos vamos a basar en que ese concepto ya está instalado
dentro del imaginario de la gente, prueba de ello son los constantes reclamos
al autor laureado sobre su responsabilidad con las fallas del actual gobierno.
Asimismo no deja de ser
contradictorio, como primera impresión, que en un país acusado de inculto tenga
importancia lo que un grupo de intelectuales pueda opinar sobre algo o alguien.
No obstante, no hay que confundir la forma con el fondo. La imagen del
intelectual aún tiene peso, a pesar de que no se le lea, se le reconoce su
importancia, aunque esta sea por la misma exposición de los medios.
Precisamente ahí radica el
problema. Junto a la presencia de Vargas Llosa, se sumaron otras importantes,
como las de Alfredo Bryce Echenique, Rodolfo Hinostroza, Fernando Iwasaki,
Daniel Alarcón, Santiago Roncagliolo, etc. El argumento era claro y, hasta
cierto punto, válido ¿Si no se puede confiar en aquellas personas cultas,
estudiosas, entonces en quién?
Como consecuencia, la validez de
una posición no se dio por los argumentos de estos intelectuales, sino por su
propia persona, por su imagen representativa. En el imaginario popular el
intelectual, un escritor, dada su amplia cultura, no puede equivocarse o si lo
hace es muy rara vez. Se le otorga así un valor infalible a sus posiciones,
incluyendo la ética.
Esto lo supo aplicar bien el
fujimorismo al tener entre sus aliados a figuras intelectuales como la
lingüista Martha Hildebrandt y al historiador Pablo Macera. La lógica era la
siguiente “si unos intelectuales conocidos como ellos apoyan al gobierno,
entonces el gobierno está bien”. Los intelectuales son unos referentes
importantes por su capacidad de análisis y argumentación, pero al coger sólo su
imagen sin su argumentación estamos cayendo en un error.
El apoyo de Vargas Llosa y otros
intelectuales a la candidatura de Humala fue favorable y correcta, pues se
trataba de impedir que regresara al gobierno una agrupación que hizo mucho por
destruir la democracia y que aún no asume sus culpabilidades sobre el caso.
Pero el beneficio se dio sobre una falsa premisa que es la de la imagen, la del
intelectual no se equivoca. Y una de las fallas de esa clase letrada constituye
en no distinguir la diferencia entre eficacia y democracia.
Unos de los libros de historia
más importantes e interesantes que han aparecido en estos últimos años es el de
Historia de la corrupción en el Perú, del
historiador Alfonso Quiroz. Con información detallada hace un repaso desde los
tiempos de la colonia hasta la dictadura de Fujimori, en donde nos muestra los
constantes actos de corrupción que hemos sufrido. La tesis principal del libro
es mostrarnos cómo la corrupción, haciendo las sumas respectivas, sí es un
grave problema que nos debe preocupar, pues nos ha costado una cantidad de
dinero significante que nos ha impedido avanzar en la construcción de una
nación.
El problema que veo aquí es una
constante en los rechazos a la corrupción. La crítica que se le hace es la
pérdida económica que esta nos cuesta, desbaratando así la famosa frase de
“roba pero hace obra”. No obstante que la crítica sólo se resuma al aspecto
económico vuelve vulnerable y hasta innecesaria, según los casos, a la
democracia. Si el único objetivo de la democracia se convierte en un bienestar
económico entonces la dictadura de Pinochet, sus violaciones a los derechos
humanos, no tendría nada malo, más allá de los “excesos”. Siempre y cuando sea
por el bienestar del capital.
Mientras no distingamos esta
diferencia, la democracia seguirá siendo tan débil como lo es ahora. Sucedió
hace poco ante las elecciones municipales en las cuales habían tres candidatos,
entre los que figuraban en primer lugar el ex alcalde de la ciudad Luis
Castañeda Lossio, seguido por un ex ministro aprista, Enrique Cornejo, y en
tercer lugar la alcaldesa de ese entonces, Susana Villarán.
La primera decisión era evitar
que el ex alcalde acusado de serios delitos de corrupción volviera al poder.
Los dos candidatos a elegir estaban entre el ex ministro aprista y Susana
Villarán, quien había sido acusada de hacer una gestión bastante deficiente.
Las lecciones de historia sobre el accionar del aprismo son suficientes como
para saber que esa no era una opción a tomar. Por lo tanto quedaba la candidatura
de Villarán como la posibilidad a seguir.
Es cierto que también hubo ahí
denuncias al respecto, pero ninguna, hasta ahora, ha sido con peso que
justifique su presunta culpabilidad. Es más, transcurrido los meses aquellas
denuncias han perdido peso y sustancia, mientras que el recuerdo de Comunicore
sigue bastante presente.
Una de las reticencias, la más
importante, que provocaba el antivoto de Villarán era su ineficacia en la
gestión. Resulta sintomático de una democracia débil como la nuestra que el
apodo de “vaga” atribuido a Villarán tuviera más efecto de rechazo que el de
“choro”, “corrupto” o “ratero”, que eran atribuidos al actual alcalde.
Era entendible, entre quienes
votamos por ella la primera vez, nuestra decepción ante una gestión de la que
se esperaba mucho más. Aun así no era motivo para dirigir nuestro voto hacia el
ex alcalde que representa la tradicional forma de política que genera rechazo.
Una lección capital de la democracia que debe aprenderse es la siguiente: la
democracia está por encima de las ideologías y tiendas políticas.
Un imperativo entonces era votar
nuevamente por la candidata cuya mayor acusación era de ineficiente o vaga,
pero no por corrupción. Sin embargo esta acción sirvió para algunos para
acusarla de conformismo y que, por lo tanto, lo mejor era votar en blanco.
Esta acción quizá no hubiera
tenido un efecto cuantitativo importante durante el voto, mas demuestra un
rasgo más significativo y preocupante: equivaler eficacia y corrupción a un
mismo nivel.
La decepción de una cantidad
considerable de personas ante la gestión de Villarán, pero también de rechazo a
Castañeda los llevó a votar en blanco o viciar su voto. Aquello hubiera sido lo
correcto si la motivación provenía de una percepción de corrupción de ese
gobierno, sin embargo la realidad es que provenía de su ineficacia. Una vez más
la democracia, así entendida, está al servicio de sus productos cuantificables,
mercantiles y, por lo tanto, es un bien descartable.
Las consecuencias las tenemos
ahora, paradójica e irónicamente, desde el factor cuantificable y material de
su gestión. Es decir, intentar abrir un tercer carril sin planificación, ni
estudios previos, construir un bypass con
la misma metodología anterior, además se sesiones cerradas donde cuesta acceder
a la información. Pero lo más grave es
esa lección de impunidad donde todos podemos ser criminales y triunfar en ello.
Estas elecciones presidenciales no pueden ni deben ser iguales.
jueves, 10 de septiembre de 2015
¿A quién incomoda Milagros Leiva?
M Carrasco
Se ha ido Milagros Leiva o, más bien dicho, la han expectorado de su centro
de trabajo y de pronto nace una mártir de la cursilería hecha profesión, una
heroína con sabor a mermelada. Y es que nadie que sufra una entendible alergia
hacia los programas de Televisa o a las reuniones publicitadas y celebradas de
FuXion podría decir que se trata de una periodista seria y con brillos de
intelectualidad.
Ella ha demostrado, sin querer, que tampoco brinda ninguna seguridad
haber estudiado periodismo para ser bueno en esa profesión y por ello se lo
agradecen los Barraza, los Pavón y las Díaz de la farándula.
Porque, si nos ponemos a pensarlo bien ¿A quién podría incomodar
Milagros Leiva? En sobonería seguramente se sentiría amenazado Alejandro
Guerrero de que lo destronen del palacio de la memoria de quienes ejercieron el
arrastre con orgullo. Pero también podría haber la posibilidad de que quien
haya estado detrás de esa movida ajedrecista sea Nicolás Lúcar, pues no es
fácil hacer el ridículo sin entregar parte de sí en el proceso. Después de
trabajar plácidamente en un canal comprado por el gobierno de Fujimori (el
mismo donde trabajaba Leiva) ahora se disfraza de defensor de la democracia y
hasta de defensor de los Humala.
Sin embargo, es lógico pensar igualmente que el operador detrás haya
sido Mauricio Mulder al ver las constantes entrevistas de la periodista (porque
de algún modo hay que llamarla) a Alan García, con esas miradas coquetas, esas
sonrisas infectadas, esas preguntas edulcoradas. ¿No habrá sentido Mulder que
le estaban serruchando el piso? Habría que hacer una investigación profunda en
el apra.
Mas no sólo los sobones han podido sentirse incómodos ante su presencia,
habría que agregar a la lista a los cursiles, ingenuos, hambrientos de poder, anómicos,
garrulos, ignaros. Por consiguiente, se puede inferir que tenía como
potenciales enemigos a casi la clase política entera, por no hablar de la
nación.
La verdad (sin comas) es que dudo que esta periodista pueda representar
un peligro a alguien. ¿A qué oposición representa? ¿al programa del gobierno?
¿no es el mismo que puso en práctica Fujimori, Toledo y García?
¿No tienen acaso desde hace tiempo al gobierno cumpliendo el mismo
modelo que se le impuso y que dijo iba a cambiar? Porque meterse con un
ministro o un congresista no altera el sistema, sólo agrega al anecdotario.
La única oposición que representa Leiva es la personalista hacia la pareja
presidencial, que debe ser investigada hasta que aclare su bienestar económico.
Pero no hay más allá de eso y hablando de la pareja presidencial, pues la
hipótesis de su salida por el tema de las agendas me parece poco creíble.
¿Tiene poder la pareja presidencial el poder para exigirle a El Comercio que
saque a una de sus periodistas? ¿Creen realmente que con este nivel de
aprobación el gobierno puede exigirle algo así al dueño de casi el 80% de los
medios de comunicación?
Por ahí ha surgido la teoría (no, esto no es ironía) que el verdadero
motivo de su salida ha sido una supuesta ayuda de la periodista en la fuga de Martín
Belaunde Lossio, con quien habría mantenido una relación amorosa. El semanario
Hildebrandt en sus trece estaría publicando mañana las fotos que confirmarían
dicha sospecha.
Ante todo eso me surge una inquietud. Yo no sé si la salida de Milagros
Leiva también se ha extendido a su participación en el diario, pero de ser así
sólo le veo dos opciones de participación dentro de un medio escrito: O trabaja
para lo que queda del 20% de medios que aún no han sido comprados por los Miró
Quesada o funda su propio diario, como tanto le gustaba decir cuando alguien le
increpaba sobre la concentración de medios.
martes, 11 de agosto de 2015
UN BESO EN LA FRENTE, ABUELITA
Abuelita, soy tu nieto, el
escritor, ese que aún no publica un libro, tu consentido. El mayor de todos, tu
consentido, y por eso renegaban mi hermana y mi prima cuando éramos pequeños
¿Recuerdas? Yo me acuerdo de todo,
echada sobre esa cama, haciéndome un espacio para dormir porque yo me aburría
en esa casa grande y tú ¿Por qué te aburres? Los niños buenos no se aburren y
cambiabas tu novela por lo que el nieto quisiera ver.
Abuelita, tú te metías a la
piscina junto con mi abuelito en ese patio donde antes criabas animales y que siempre
me contabas orgullosa lo lindo que era criarlos, aunque un poco macabro eso de
cocinarlos luego. En ese patio, en esa piscina te metías y jugabas con tus
nietos, en esa misma piscina donde un día vería un ratón que ocasionaría mi
futura fobia, algo ya calmada con los años y tú pasándome huevo, porque me
tenías que curar, quitar el susto pasándome el huevo por la frente, diciendo
alguna oración y besándome la frente.
Abuelita, no lo sabes, pero aún
tengo miedo. La noche es fría y quisiera verte sentada en la sala, viendo las
noticias y confundiéndolas. Tarde me enteré que te encantaban los ravioles o
acaso ese fue un gusto reciente, sin embargo sé de un lugar que te encantaría,
hasta ponen música de Los Panchos. A ambos nos gusta, quién diría que a mí me
iba a dar el gusto por el bolero y los dos cantando Nosotros, pero en la versión de Chavela Vargas Y Joaquín Sabina.
Quiero cantar contigo, ahora que
el vacío es más hondo y quisiera que me abraces. Aprovecharía para despeinarte,
porque sé que te gustaba que te despeinara y luego me fuera corriendo, me guitarías
“cojudo” “espera que te agarre” y ambos reiríamos. Abuelita, si te vas ¿Quién
va a celar a mi abuelito?
Siempre me pregunté cómo en ese
cuerpo tan pequeño podía caber tanto celo, pero me miro a mí y digo que debe
ser una cuestión genética. Ahí estabas tú, mirando tras la ventana y cerrando
las cortinas para que nadie vigilara a tu esposo. A veces renegaba por eso,
otras ocasiones reía y te bromeaba. Ahora las cortinas están abiertas esperando
que las cierres.
Abuelita, aún queda el jardín
intacto para que cultivemos nuestras flores ¿No quieres quedarte a ver cómo las
sembramos? Que el florecer sea nuestro, abuelita, no te vayas. Engríeme, déjame
aún sacarte canas verdes, preocuparte porque llego tarde, enorgullecerte porque
ya va a salir mi libro. Abuelita, que soy un egoísta, que te quiero tener por
siempre.
¿Cómo prepararme ante esto? Sólo
esta noche he vuelto a ser un niño asustado en mi cama y quiero buscarte, que
me hagas un espacio y que tu brazo me rodee para protegerme en tu temperatura.
Abuelita, que en unos minutos es mi
cumpleaños y quiero saber que entras por esa puerta orgullosa de haber
permanecido despierta y ser la primera en saludarme. Yo te voy a estar
esperando, como siempre, a que me beses la frente.
lunes, 10 de agosto de 2015
INTRÍNSECAMENTE CENIZA
Aún entre la tierra seca que se confundía conmigo
con mi cuerpo extraño e inhabitable
tu boca, los cinco,
siete, nueve golpes estuvieron conmigo
la soledad es una calle de madrugada, una botella de pisco
y tú no estás, apareciste, es cierto, pero tu presencia era
ceremonial
no estás y el hueco es una ola que rompe e inunda casas,
destruye jardines
y tu abrazo es lejano, como todas las certidumbres
me has preguntado cómo me siento
toco mi cabeza y aún hay sangre y aún te espero
y siento tu pregunta como una formalidad burocrática
y ganas tengo de mandarte a la mierda
de haberlo hecho antes que esto sucediera
porque no significas nada y sin embargo
quisiera bailar mis dedos entre las ondulaciones de tus
cabellos
olerte a ti y a otras mujeres
amar a otra mientras tú amas a otra
echado en mi cama apoyando mi cabeza sobre tus senos
y saber que no significas nada y sin embargo…
tu boca es el último filo que me ha cortado
me asusto, me acuerdo, esos dos sujetos agarrándome a
patadas
mi cuerpo no responde con la suficiente velocidad
si hubiera estado sobrio otra sería la historia, pienso
pero no, estuve lento y una piedra
las risas, las mierdas, toma conchatumadre
mi sangre más amplia y derrotada
me levanto con las últimas fuerzas y compruebo algo
nunca sentí la necesidad de un dios
no había a quién acudir
la mañana es la orfandad
con mis últimas fuerzas tomo un taxi
lo demás no me interesa, solo quiero que estés aquí
mientras aún te extraño y me pregunto
¿por qué tan lejana? ¿por qué tan mayúscula y lejana?
Uno no debe querer a nadie, no debe extrañar a nadie
los árboles más tristes me perfilan, el pasto más
indiferente
la velocidad de los autos, los dos ladrones huyendo
todo está cerca menos tú
y uno no debe querer a nadie ni extrañar a nadie
y la derrota no es la sangre sino mi sobrevivencia
porque peleé buscando una llave, un silencio
y este sobrevivir es sólo un extensión del dolor
un dolor que emerge de antes
una sombra que multiplica el frío..
Si ya no es el padre, ni la mujer
¿De dónde viene este dolor que crece como un árbol
que me succiona?
Y entre todas esas preguntas tu ausencia se extiende
como mi sangre abandonada
Te confieso: te detesto, te confundo, te extraño…
porque no estás y antes estabas y, demonios, me he
acostumbrado
me he acostumbrado más que tú a estar juntos, sin expectativas,
pero juntos
no eres nada
es cierto
pero ahora eres lo mejor que tengo
y ya ves
soy más sensible de lo que mi cuerpo aparenta
más frágil que tu cabello…
no eres nada
pero eres música, cangrejo, travesura
pequeña, quizá seas todo y la nada sea yo…
mientras amas a otra, mientras yo amo a otra
y tu sexo es una fruta cerrada
y tu amistad, esa pregunta pública
se va convirtiendo lentamente en muerte prematura
toda la belleza es fuego
y el fuego es intrínsecamente ceniza.
lunes, 24 de diciembre de 2012
DICIEMBRE
Son veinticuatro días los que han
pasado, y en esos días he pasado insomnios, he hecho dieta, he roto la dieta y
la he vuelto a tomar. Mis amigos han hecho dieta, la han roto y no sé si la han
vuelto a tomar.
En diciembre, dicen los diarios,
que a la economía le va bien, pero a mí no me alcanza para beber todos los
días. En diciembre he bebido bastante, mas no solo. Mis amigos han bebido
bastante, pues ahora están solos y beben conmigo, que ya llevo siete años de
estar solo.
Que no es lo mismo tener sexo y
salir huyendo de la cama. Que no es lo mismo besar a alguien, con sabor a sexo
y pisco de clase media. Que no es lo mismo fumar marihuana entre pasajeros que
con alguien dispuesto a acompañarte en un viaje sin que te pregunte el rumbo,
la dirección, porque es bueno perderse y mojarse.
Mas lo importante debe aclararse: no bebo
solo. Pero sí bebo, libo, me embriago, me pierdo, me transporto, me acuerdo.
Sobre todo me acuerdo y eso no me
gusta. Diciembre es una noche siempre a punto de acabar. Diciembre son
diecinueve horas sin dormir. Diciembre es ver a mi ex besando a mi amigo en un
bar. Diciembre son mis puños en la pared y verlos sangrar. Diciembre es esperar
esta madrugada y saber que será diferente, que no la voy a llamar.
En diciembre he corrido una
maratón, de cinco kilómetros y con cuarenta y ocho horas sin dormir. En este
mes mis amigos me han dicho que he bajado de peso y que el cuento que le
escribí a un amigo ha quedado bien. Y la chica a quien hace alusión mi historia
también ha dicho que le ha gustado. Y me lo han dicho mientras drogados
estábamos, mientras a Pound me leían, mientras a Pessoa recitaban, mientras el
vino ya se había acabado.
Pero también me han dicho que esa
chica del cuento se parece mucho a mi ex, la que se besó con un amigo al que
quiero mucho y con el que beberé quizá más tarde. Me han dicho también que en
economía no vamos nada mal, por lo menos a nivel macro. Pero, insisto, no me
alcanza para beber todos los días.
Mi estómago tampoco lo resiste.
Hay veces que despierto y me arde todo el cuerpo. Hay veces que me acuerdo,
pero no lloro. En diciembre quiero más a mis amigos.
En este mes también me he
propuesto leer recién el Ulises, pues antes me aterraba no estar a la altura.
Así que ahora me he traído el Ulises metros abajo, a mi lado, para leerlo,
tenerlo a mi lado, metros abajo.
En diciembre descubrí que yo
quería ser él, el que la besara y no el que escribe esto. En diciembre, en unas
horas más tarde, me iré con mis amigos. A beber, a divertirme. Después seguiré
con el Ulises. Y quizás y me atreva a enamorarme otra vez.
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